México vs. una plaga de males
Artículo publicado en La Guía Magazine, edición Junio 2009
Cae el día en las callejuelas que se esconden detrás de la Casa de la Corregidora, en Querétaro.
La tarde es tranquila y amarilla; los pasos de la gente vivarachos. Llegan de lejos las notas de un acordeón, mientras en la paletería de la esquina varias familias compran aguas de limón y de mango. En los rostros de los transeúntes de ésta, una de las ciudades tradicionalmente más seguras de México, se ven sonrisas largas y llenas de vida.
…O se veían. Algunos dicen que en los últimos meses las sonrisas de esta escena mexicana se han acortado, han encogido como rajas de lima recién exprimidas. No hay fotografías que lo prueben, ya que todas las sonrisas en tropel han tenido que esconderse detrás de mascarillas azules o profundos gestos de aplomo causados por las bofetadas del narcotráfico. Los constantes azotes a Mexico no han seguido ningún patrón de justicia.
Narcoviolencia y gripe
Sin duda la influenza porcina ha llegado en el peor momento y cuando México menos lo necesitaba. Ya estaba en el carril rápido a la degradación a ojos internacionales tras los escándalos de la guerra del narco. La gripe A (H1N1) ha mandado de vuelta a casa a los pocos turistas que quedaban en tierra; con ellos se han ido no sólo una importante fuente de ingresos nacionales, sino también millares de voces que podrían contar de las maravillas del país de las tardes amarillas. Las mascarillas, la alarma sanitaria, los escándalos del narcotráfico y la inmigración siempre temida por el norte han hecho a México protagonista de titulares en
diarios de todo el mundo.
Y la imagen que han mostrado no ha podido ser más desoladora: ciudadanos asustados y dubitativos sobre las acciones de su gobierno, Calderón pidiendo a todas las familias mexicanas que se recluyan en sus casas, turistas en Mazatlán, Cancún, Ciudad de México y Chiapas siendo evacuados fuera del país a velocidad de correcaminos, un niño de cinco años de La Gloria siendo fotografiado hasta el límite de la indecencia por los mismos medios internacionales que le han colgado sobre los hombros la chaqueta de la culpa… Negocios cerrados a cal y canto, niños sin escuela, empresarios sin beneficios, fronteras egoístas…La respiración intranquila, la incertidumbre intoxicante.
Sensacionalismo e intransigencia
En este desasosiego ciudadano y esta constante sospecha -¨¿no estarán exagerando?¨, se preguntaban muchos-, la televisión y los rotativos han tenido mucho que ver. La cobertura mediática, tanto nacional como
internacional, ha sido sensacionalista. ¨Es cierto que los medios fueron útiles para no provocar pánico ni incitar a la desobediencia. Pero al paso de los días, la imposibilidad de tratar la nada se hizo evidente en la reiteración informativa, la multiplicación de las historias victimistas¨, declara Gabriela Warkentin, Directora del Departamento de Comunicación de la Universidad Iberoamericana en Ciudad de México.
El cierre de fronteras tampoco ha ayudado. No sólo otros países latinoamericanos como Cuba, Perú o Argentina ordenaron que ninguno de sus aviones efectuara parada en el Distrito Federal, o no permitieron que ningún vuelo mexicano tocara sus territorios, sino que Estados Unidos y Europa han sacado a relucir su lado más aislacionista con excusa de la influenza. La xenofobia anti-mexicana y anti-hispana en Estados Unidos se manifiesta en enunciados anti-inmigración si cabe más agudos. Como dice Pablo Ordaz en el artículo El virus mata el sueño de México, publicado en El País, ¨ahora ya podrán utilizar el virus como combustible de su intolerancia¨.
Turismo perdido
En este contexto de mala fortuna, el gobierno de Estados Unidos ¨recomendó¨ de un modo políticamente correcto que sus ciudadanos evitasen a toda costa los viajes ¨no esenciales¨a Mexico. La referencia al término viaje ¨no esencial¨ es salida fácil y concepto subjetivo, tal como argumenta Eric Winer en World Hum.

De cualquier modo, convencer al turismo internacional de que Yucatán, Oaxaca o Jalisco son seguros va a llevar tiempo, dinero y esfuerzo. La sombra del virus y las historias espeluznantes de los decapitados de Ciudad Juárez van a jugar en contra de México ahora más que nunca; ahora cuando el mundo entero ha estado asomándose por un agujerito a sus trapos sucios y a los trapos sucios que otros le han metido en la lavadora que ciudadanos y gobernadores llevan meses intentando llenar con ahínco de reforma. Las primeras remesas de ropa por ahora han salido teñidas; el agua turbia.
Pero nuevas iniciativas están en camino, como un plan que Calderón está poniendo en marcha de reactivación económica con importantes incentivos fiscales y estímulos al turismo. Entre dichos estímulos, el Presidente planea reducir temporalmente los impuestos a los cruceros, así como promocionar la imagen de México en el extranjero.
Dicen que después del temporal llega la calma. Devolvámosle a México su turismo y su dignidad. Que vuelvan a contarnos de las tardes amarillas…

ello hasta decir basta, caprichoso. A pesar de los estragos de Berlusconi, el reciente desastre natural y la mafia, Italia sigue siendo uno de los países mas atractivos del mundo. Es la cuna del arte, la pierna del Mediterráneo, la madre de la tendencia slow food y la fábrica de la buona vita.

s de piedra caliza con pináculos en la cabeza. Se encuentran en ciudades de nombre pintoresco como Alberobello, Locorotondo o Cisternino, aunque las de Alberobello –más de 1.500- han sido declaradas patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
guardianes de las madrasas, y de cómo el mejor té de menta del mundo se sirve en un país que tiene abundancia de observadores forzosos. Contaría también de los feudos y los olores de las curtiderías, de la carencia de bolígrafos, de la picaresca como forma de supervivencia y de la infinitud del color naranja y del desierto.
ir a su nombre una de las mezquitas más grandes del mundo, la de Casablanca. Mohamed se casó con una ingeniera y ha demostrado una vocación innovadora en
Quizá en la seductora nación del Inshallah sea más rentable ser narrador o
la silueta de su garbosa figura, Everglades sin lugar a duda es el pulmón del estado. Florida respira gracias a todo lo que se extiende al sur del interminable y monótono Alligator Alley, ruta en la que muchos se adormecen al volante escuchando country.

que se despliega donde la ciénaga se confunde con el océano.
¨Chicken? Cat? Pepper? Nut?¨ -mismo acento- ¨Welcome to Jordan!¨, exclaman diferentes tenderos. El centro de Amman es sin duda un circo interesante en el que quedar atrapado un viernes alrededor de las cuatro y media de la tarde, exactamente cuando la turba de fieles sale de la mezquita del rey Hussein para enzarzarse en histriónicas compras en los mercados callejeros. Los pollos, los perros, las sandalias de cuero y las ratas buscan entre todas las piernas un hueco por donde abrirse paso entre la multitud. A pesar de que ni los burkas, los montones de verduras o el frenetismo comercial están acostumbrados al extranjero por estos lares urbanos, no faltan las afables bienvenidas.
advirtió sin más el enjuto dueño del hostal lleno de tinajas donde nos hospedábamos en Madaba. Las rocas de la orilla, que aspiran a ser cuchillos, hacen que la abundante concentración de sal duela y queme en las heridas. 





cristianos y árabes en un emplazamiento de pura tradición islámica.
El litoral, si bien en aspectos diferentes al interior agrario, también ha vivido un desarrollo acelerado que ha dejado a los locales boquiabiertos y a las arenas mestizas de las costas del Sol y de la Luz repletas de blancos europeos del norte ávidos de sol. La culpa o la bendición se la lleva el turismo, uno de los motores de cambio y de riqueza de la zona, que no se queda en las playas sino que llega a La Alhambra, la mezquita de Córdoba, los inmaculados pueblos blancos de las serranías interiores y la dramática Semana Santa de Sevilla.
es así desesperadamente católica y desenfadadamente laica.
evada que se puede observar desde cualquiera de las calles de la ciudad tiene cierto efecto embelesador que muchos han tratado de explicar. ¨Ir a Granada es enamorarse de un lugar insobornablemente hermoso¨, predica en el intento una revista de turismo local. A un lado, la ciudad hirviendo de mezcolanza y de vida; al otro, los olivos extendiéndose colinas y kilómetros hasta que ya no alcanza la vista.















