Míster Globo a la Carrera

•November 21, 2008 • Leave a Comment

Me parece pertinente introducir a un personaje hasta ahora bastante célebre en los círculos viajeros estadounidenses, ya sea por el arte de introducir extravagancias o por tender en la cuerda de la ropa a airearse algunas cavilaciones.world-globe

Se llama Charles Veley y es de San Francisco. Hace una década su vida era el característico torbellino de la existencia de un exitoso hombre de negocios. Cofundador de Microstrategy, hace ya 9 años que decidió colgar los hábitos de businessman para recorrer el mundo con su bien atesorada fortuna. Desde entonces ha visitado 709 países, territorios, regiones autónomas, enclaves y grupos separados de islas en su afán de ser catalogado como ¨el hombre más viajado del mundo¨.

New York Times Magazine acaba de publicar de manos de Rolf Potts un reportaje sobre Veley titulado ¨Mister Universe: What makes someone want to be the world´s most traveled man?¨. Sin embargo, los medios ya le prestaban atención a este trotamundos empedernido desde hace mucho antes (véanse apariciones en Telegraph, 2004, y San Francisco Chronicle, 2005).

Parte de la controversia suscitada por el comportamiento de Veley a lo largo del tiempo viene de manos de su compulsiva avidez viajera, encaminada a tachar países ya visitados de una lista de todas las centenas que conforman el planeta. Entrar en el Guiness de los Records era sólo uno de sus ambiciosos objetivos cuantitativos, y el reflejo de una particular visión de viaje. ¨Una manera de ver todo esto es considerar el mundo una mesa de buffet gigante¨, afirma Veley, ¨quería ir a todas partes, probar todos los platos primero para saber a dónde quería volver a por segundos y postres¨.

Personalmente me gusta, como de costumbre, el enfoque de Potts: crítico pero respetuoso, mordaz y portavoz de un debate tras bambalinas. ¿Es viajar el gasto de energía en el que Veley se embarca, considerando la retórica del cambio climático tan presente en las páginas de diarios y en las pesadillas de los gobernadores? Y en otro orden de valores, ¿debería viajar ser la fruición y la competición con la que Veley se promociona como el hombre más viajado del mundo? Si como viaje y sus consecuencias entendemos una mayor comprensión de otras culturas, en última instancia capaz de modificar nuestra propia cultura y concepción del mundo, NO. De nuevo, toda cara de moneda tiene su razón, pero el narcisismo de Veley va más allá del inevitable capricho inicial del viajero curioso. Sólo este último (y no Míster Universo), con suerte y un enfoque diverso de travesía, se convertirá en un diccionario transcultural con el que transformar nuestras viciadas visiones del mundo.

Teotihuacán: La Ciudad de los Dioses

•November 1, 2008 • Leave a Comment

Artículo publicado en la Guía del Golfo, edición Noviembre

Caminar hoy en día a lo largo de la Calzada de los Muertos en Teotihuacán insinua misterio. La mañana es soleada y de entre las pirámides, templos y ruinas salen vendedores ambulantes vestidos con trajes populares. teot2Botellas de tequila vacías esculpidas con motivos típicos, flechas teotihuacanas, piedras de la buena suerte y hasta sombreros mexicanos… ¿Estratagemas para que las ruinas arqueológicas no confiesen a gritos su oscuro secreto?

Teotihuacán significa en náhuatl “ciudad de dioses”, y fue en realidad uno de los centros más poblados de Mesoamérica, una gran metrópoli del tiempo cinco siglos antes del nacimiento de Cristo. La zona arqueológica se encuentra en la Cuenca de México, al noreste y a menos de una hora de la mastodóntica capital mexicana. Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1987, esta ciudad prehispánica llegó a tener una superficie de 21 kilómetros cuadrados, aunque hoy en día se puede visitar un perímetro mucho más reducido. En sus tiempos de auge, en los primeros siglos de nuestra era, 200.000 habitantes recorrían a diario la ciudad en su frenesí comercial.


Teotihuacán fue sustento y núcleo mercantil durante más de cinco siglos para un dilatado territorio que luego misteriosamente quedó abandonado. Su arteria principal, la Calle de los Muertos -nombre que fortuitamente y sin pleno conocimiento de causa le pusieron los aztecas tras el descubrimiento- era el eje de la ciudad y el centro ceremonial. Esta avenida de dos kilómetros nace enfrente de la Pirámide de la Luna y muere en lo que los cristianos nombraron en el siglo XVI La Ciudadela. Vecinos a la ciudadela se encuentran los templos de
Quetzalcóatl y Quetzalpapalotl, traducido como Quetzalmariposa, de los que sería imperdonable hablar sólo unas líneas.

teot51Pero el misterio de la prehispánica Teotihuacán ata sus raíces a la Pirámide de la Luna, la compañera chiquita de la Pirámide del Sol, donde con relativa recencia se han descubierto pruebas de sacrificios humanos y rituales ceremoniales.

Las excavaciones realizadas en la Pirámide de la Luna mostraron siete lugares estratégicos de enterramientos y sacrificios, que corresponden a las siete fases de construcción del gran sepulcro. En algunos de ellos se han encontrado humanos y animales maniatados decapitados, en otros hombres probablemente extranjeros de alto rango enterrados en la posición del loto, con las piernas cruzadas y las manos sobre las rodillas, y con numerosas joyas. En otros casos, se trataba de prisioneros de guerra enterrados vivos rodeados de animales míticos como el puma, el lobo, el águila, la serpiente de cascabel, el búho y el halcón, que representaban el poder y la fuerza militar. Los sacrificios humanos ejercían un gran rol social y de dominación del pueblo, sirviendo para mantener la voluntad del gobernante acatada. Todas las víctimas fueron sacrificadas ritualmente con el fin de consagrar las nuevas y diferentes partes de la pirámide que se íba construyendo. El colosal sepulcro tardó 200 años en terminarse, ya que comenzó a levantarse en el año 100 de nuestra era y se terminó en torno a los años 300-350.

teot4Gracias a estos descubrimientos y todas las joyas y utensilios encontrados en las tumbas se ha podido redibujar con perspectiva la importancia de Teotihuacán en el continente. Esta antigua ciudad hoy a menos de una hora del Distrito Federal fue uno de los primeros centros urbanos de América, rico en terreno, capital y comercio.

Después de años de gloria, y respondiendo a misteriosas razones, la mayoría de su población huyó alrededor del año 600 dejando su nombre, su Avenida de los Muertos, sus dos grandes pirámides y su terreno como uno de los principales legados turísticos de México.

La impresionante panorámica desde lo alto de la Pirámide del Sol, con reminiscencias mayas y una América que imaginarse hace siglos, no parece dar indicios de los rituales y las muertes que su hermana la Pirámide de la Luna ha mantenido secretos por milenios. Quizá sean asuntos de dioses.

Turquía: El Ojo de Dos Continentes

•October 1, 2008 • 3 Comments

Articulo publicado en La Guía del Golfo, edición Octubre

Puede que en Florida todavía no se vean muchos, pero están conquistando a velocidad trepidante muchos otros rincones del planeta. Son la revolución fast food: un bocado de Oriente y otro de Occidente diente con diente, como su origen mismo. Son los kebabs. Existen Döner, Dürum, Şiş, Adana y Urfa; son aromáticos y sabrosos, el original de la réplica que ya se ve en tantos países.

Turquía juega un papel relevante en el escenario internacional hoy en día,por muchas otras razones además de la expansión de su gran pieza gastronómica. Es maldita y querida en Europa por su ya palpable y muy discutida entrada a la Unión Europea. Es debate y patata caliente en Medio Oriente por las controversias kurdas. Y es el puente al Caúcaso, Rusia y Oriente Próximo; el lazo entre el Este y el Oeste, como dice el cliché.

Ha pasado por manos hititas, frigianas, misianas, griegas, persas, romanas y otomanas. Pero la puerta de la Turquía moderna no se abrió hasta que los griegos invadieron Smyrna en 1919. Fue entonces cuando Mustafa Kemal organizó una resistencia paralela a la del sultán para combatir a los invasores. Cuando los griegos se marcharon de Anatolia en 1922, Kemal quedó consagrado como un héroe nacional. Se abolió el Imperio Otomano y se fundó la República de Turquía en 1923.

Desde entonces Kemal y su ´Kemalismo´ o filosofía renovadora anti-religiosa modernizaron la sociedad turca de pies a cabeza. Se creó una constitución, se instauraron códigos legales occidentales, se implantó el matrimonio civil obligatorio y el Islam dejó de considerarse la religión estatal. Se sustituyó el alfabeto árabe por uno latino y se ¨turquificaron¨ los nombres de varias ciudades: Constantinopla se rebautizó como Estambul, Angora como Ankara y Smyrna como Izmir. Las mujeres empezaron a votar y a tener presencia en el Parlamento en 1934. Kemal de hecho también ideó y aprobó una ley bastante curiosa: la obligación de que todos los turcos escogieran un nombre de familia además de su único nombre musulmán. Así, él trascendió a la historia como Atatürk (Padre Turco), nombre que actualmente figura en un gran número de las estatuas que presiden las plazas de muchos de los pueblos y ciudades de todo el país.

¨¿Çay?¨ (té), me ofrece un joven de facciones marcadas y ojos de carbón a la entrada de una terraza en Beyoğlu, uno de los barrios más de moda de la parte europea de Estambul. ¨¿Elma çayı içermisin?¨ (¿Té de manzana?), invita el dueño de un puestecito familiar junto al Valle de las Chimeneas de Hadas, cerca de Göreme, en Cappadocia. Mismo çay, misma hospitalidad: dos continentes. El país rezuma europeísmo en Estambul, Ankara y otras urbes que funcionan como ventanas al mundo globalizado. Pero subirse a un autobús y alejarse de İstiklal Caddesi rumbo a la Turquía profunda es descubrir que las tradiciones de Anatolia son presente y siguen vivas.

¨Muchos extranjeros creen que pueden actuar como en sus países, que no importa. Visten con tirantes y pantalones cortos y actuan de forma liberal. Yo soy joven y comprendo, pero hay cosas que siguen siendo una falta de respeto y que una turca nunca haría, ni en Diyarbakır ni en Estambul¨, confiesa Aybars, un ingeniero turco proveniente de Amasra, en la costa del Mar Negro.

Manteniendo el respeto siempre accesible en el bolsillo, como extranjero Turquía es una de las experiencias de viaje más completas y fascinantes. La hospitalidad de las extensas familias, el café turco y el baklava, un tipo de dulce árabe con versión turca, redibujan las percepciones de bazares, mezquitas y hammams. El cielo se confunde con la tierra en prodigios naturales como Pamukkale -¨castillo de algodón¨-, Cappadocia, las llamas que nunca se apagan de Olympos o las misteriosas cabezas de Nemrut. Las costas son las más irresistiblemente azules del Mediterráneo cerca de poblaciones como Fethiye, Ölüdeniz y Antalya, y los restos arqueológicos de Éfeso y Troya nos asoman a episodios históricos míticos.

Turquía puede ser lo que tú quieras que sea: es grande y diversa. En este sentido, algunos amantes del país determinan que hay muchas Turquías, y no les falta razón. Pero el esplendor de ese único concepto turco delata a un país que se te engancha al corazón, plantando hondo las raíces del querer regresar a su territorio con urgencia.

Huele a çörek otu, canela y comino en el Bazar de las Especias de la antigua Constantinopla. Camino entre la masa de mujeres y velos haciendo su compra y turistas llamativamente blancos para llegar a orillas del Bósforo, donde una barca en mitad de la urbe me vende un kebab de pez recién sacado del agua.

Mientras tanto, están sirviendo Döners en Frankfurt y Şiş en Bogotá…

Grand Bahama: Tan Cerca, Tan Desconocida

•September 1, 2008 • Leave a Comment

Cuando Cristóbal Colón llegó a esta no tan pequeña isla bahameña a 90 kilómetros de Florida en su periplo conquistador de 1492, encontró sus aguas poco profundas y la apodó Gran Bajamar. De ahí a Grand Bahama pocas letras había…y una larga historia de caprichoso desarrollo logístico y falta del mismo. Se dice que Juan Ponce de León, quien acompañó a Colón en su segundo viaje a las Américas, exploró a fondo la parte oeste de la isla en su búsqueda del elixir de la juventud.

Grand Bahama es la cuarta isla de mayor tamaño del archipiélago de aproximadamente 700 que forman las Bahamas, así como el islote turístico más cercano a Estados Unidos. Con una superficie total de algo más de 1300 km cuadrados, su población no llega a las 50.000 personas, concentradas en las principales urbes, Freeport y Lucaya.

La primera, Freeport, es la capital póstuma: una ciudad industrial libre de impuestos creada en 1955 a raíz de un acuerdo con las autoridades del puerto. La mayor parte de los visitantes de Grand Bahama ponen su primer pie en tierra en sus bastante anodinos muelles, aunque pronto se marchan a Lucaya o alguna de las bien conocidas playas sureñas de la isla. Lucaya, en efecto, es una de las grandes concentraciones de resorts. Pocos llegan a West End, la tradicional capital de la isla en el extremo oeste, y los que se aventuran a explorar más allá de los complejos hoteleros siempre encuentran dulces recompensas.

¿Pero por qué Grand Bahama frente a Nassau u otros islotes más populares? Los titulares de esta isla delatan su asequibilidad y relativa virginidad. En las orillas del norte, los hábitats pantanosos alfombrados de manglares son hogar para multitud de especies de pájaros coloridos y mapaches que merodean en la maleza. En las del este, un brazalete de cayos esconde los pueblos de pescadores, y en las del sur hay playas de arena blanca como la nieve y aguas templadas caribeñas. Los lagartos de cola erizada deambulan tanto en los cuellos de los abundantes pinos cubanos como en las habitaciones de los hoteles de lujo si uno se descuida.

Pero mientras algunos descansan en las hamacas -bendición autóctona inventada en las Bahamas- a pie de palmera y hotel, el encanto de la isla se esconde sin malicia entre sus manglares y arenas desiertas. Grand Bahama tiene algunos de los parques naturales más impresionantes del vasto archipiélago, incluyendo Lucayan National Park, Peterson Cay, Walker´s Cay y el Rand Memorial Nature Center. El primero tiene la cueva subterránea más larga del mundo y una selección de crustáceos, murciélagos, manglares y playas de sueño de invierno para que unas pocas horas se sientan días de desconexión y de paz caídos de otro mundo. El punto fuerte de Peterson es un jardín de coral especialmente llamativo, mientras los dos últimos parques ofrecen variedad de flora, fauna y oportunidades de buceo.

La playa de Gold Rock Beach es uno de los más preciados, y afortunadamente muy poco explotados, tesoros de Lucayan National Park. El parque está dividido en dos por la ¨autopista¨ Grand Bahama, que es en realidad una carretera agradable y no muy transitada estrangulada por árboles. Al norte, un destartalado cartel de entrada al parque, previo pago de $3 que nadie se cobra, precede a un sendero angosto rodeado de vegetación que va parando en las diversas cuevas submarinas. Cuando el calor no permite ver ni una cueva más, conviene cruzar la carretera y seguir una de estas pistas circulares: Creek o Mangrove Swamp, que atraviesan la parte sur del parque en un paseo arbóreo y musical sobre tablas de madera. El final de cualquiera de los caminos es una leve cuesta hecha de escalones de madera, antesala del inevitable ¨oh…ah…¨ frente al espectacular cuadro que se dibuja a continuación: Gold Rock Beach, una playa modelo de apariencia abandonada y belleza inerte.

Los retazos de costa convencionales y de fácil acceso tampoco son de despreciar, con muy buenas bazas como las playas de Xanadu, Silver Point, Lucaya, Taino, Churchill, Fortune y Barbary. La mayor parte de ellas se sitúan junto a cadenas de hoteles a lo largo de la costa sur, aunque no toda su extensión está llena de turistas en remojo. Xanadu es la más cercana a Freeport, pero destacan las agradables oportunidades de paseo tranquilo de Lucaya y Churchill. En esta última, beberse una cerveza local Sands o Kalik a pie de arena en uno de sus chiringuitos es casi un deber.

Otra de las ventajas de Grand Bahama es que provee amenidades para todos los gustos por un precio nada desorbitado. Desde las grandes oportunidades de buceo, exploración de cuevas submarinas y snorkeling, hasta las excursiones en barco, las oportunidades de pesca, golf, avistamiento de delfines y tiburones y turismo de las decenas de playas vírgenes, Grand Bahama ofrece un buen abanico de actividades. No falta tampoco oferta de restaurantes y clubs, concentrados en las urbes y complejos hoteleros. Los precios, al contrario del pensamiento popular en Estados Unidos, son equivalentes a los de ciudades de tamaño medio de Florida. El dólar americano de hecho tiene el mismo valor que el dólar bahameño, y su uso está más extendido que la moneda local.

Si las playas vírgenes y la naturaleza silvestre son el entrante, el carácter afable de los locales es sin duda el postre: para muchos la razón de ser y el culmen de una buena comida. No podrás encontrar en Grand Bahama más sonrisas ni sabrosos aires despreocupados por metro cuadrado: ¨la vida es simple y deliciosa, no me hace falta mucho dinero¨, parece que dicen, buen humor en mano. Un Bahama Mamma -típica bebida de ron de la isla-, una hamaca y un poco de brisa marina…¿Qué más?

Puede que Ponce de León no encontrara el elixir de la juventud hace seis siglos en su devenir por la isla, pero cuentan que hoy por hoy éste sigue escondido en Grand Bahama, camuflado en el carácter inmortal de sus locales y en sus costas con olor a edén.

*Artículo publicado en LaGuía del Golfo, edición Septiembre

La falta del gen del viaje y la curiosidad trotamundos

•August 9, 2008 • 2 Comments

El post ¨Travel Narrows¨ de Stanley Fish en el blog ¨Think Again¨ del New York Times suscita algunas reflexiones sobre la naturaleza innata del, como podría llamarse, gen viajero.

Aunque les invitaría a leer el post entero, rico en contextualizaciones y seguido de interesantes comentarios de lectores, plasmaré aquí la frase concluyente de Fish:¨Tendre que admitir que nací sin el gen del viaje, lo que probablemente significa que también nací sin el gen de la curiosidad¨.

¿Es acaso la curiosidad por otras culturas, formas de vida y realidades desde una perspectiva global innata? ¿Es el viaje un desasosiego con el que sólo unos pocos nacen? Puede ser una pasión, desde luego, como el placer por el windsurf o el fanatismo por la cata de vinos. Unos lo buscan más que otros, así como unos se exponen más que otros a ciertas actividades que ofrecen recompensas personales a muy diferentes escalas. Muchas pasiones, sin embargo, por no decir todas, requieren trabajo. Horas investigando dónde conseguir cierto vino o días de entrenamiento para conseguir que la vela no se caiga de las manos serían sólo ejemplos livianos del trabajo que requieren los hobbies. El viaje, legítimamente metido en este saco (es una afición extendida), pasa por la incomodidad que describe Fish de enfrentarse a prácticas poco familiares, dormir en camas extrañas y aguantar el fastidio de que no hablen tu idioma.

El viajar como pasatiempo desempeña un rol bien definido: si te gusta, lo haces; si no, obviamente dedicas tu tiempo a otros quehaceres. Es perfectamente legítimo no disfrutar el arte prehistórico ni tener interés por aprender el alfabeto griego. El problema, señor Fish, radica en la atribución de una falta de pasión (que no es innata, sino cultivada, incluso a base de incomodidades que redibujan el concepto de equilibrio personal) a la falta de un gen.

No querer invertir unas vacaciones en coger un avión y salir del continente es, nuevamente, loable. Pero estar en otro continente ya de por sí (por razones laborales, en el caso de Fish), con tiempo libre a tutiplén, y guardarse la curiosidad en el bolsillo debería ser pecado.

Hay excusas para todos los mercados; la configuración genética es una de ellas. Pero hay que desempolvar la curiosidad de vez en cuando, incluso saltando en el lomo de alguna incomodidad que descoloque nuestras ¨bien amuebladas¨creencias. La defensa de la falta del gen del viajero es desvergonzada ignorancia.

El Retrato de una Mesa Peruana

•July 30, 2008 • Leave a Comment

Perú, Perú…mucho se podría hablar de tus coordenadas, ojo occidental de Sudamérica, como mucho puede uno perderse en tus bocados… Insustituibles una vez probados, tus platos crean adicción de la que peor se cura. He aquí el retrato de una de tus mesas:

Si pudieras hablar serías amable, sin duda alguna, como los camareros que te sirven: risueños, desvergonzados de buena manera incluso. Tus vestiduras son de líneas coloridas, discretas y alegres, siempre acompañadas de algún que otro accesorio de flores; en jarrón, por supuesto. Pero sin recelo alguno lo que más te delata (y engatusa al personal) a metros a la redonda es tu perfume, ese sabroso aroma a pescado, pollo, sazón y pisco.

Los hombres matan por ti cuando te pones tu perfume de pescado: el ceviche es tu especialidad y el mayor de tus atractivos. Hecho de pescado blanco en trozos, zumo de lima, cebolla roja juliana, ají picado o molido y sal, suele venir acompañado de yuca, granos de maíz enormes y lechuga. El sabor del ceviche, como plato y filosofía, es excepcional y nada común: ácido, picante (en cantidades variables y modificables) y fresco. No es extraño encontrar a muchos poco-amantes del pescado locos por estos mordiscos de calidad.

Además, siempre llevas en la cabeza, mesa del Perú, una botella llena de un fluido muy de tu nación: chicha morada, o chichamorá, como de verdad la llaman los locales. Este líquido granate, servido en jarras, está hecho con maíz morado (inexistente en muchas otras zonas del globo), yuca y otras frutas. Lleva flotando en la superficie hielos y trocitos de manzana.

Para que luego te identifiquen sólo con el Machu Pichu, canallas…
Tu perfume y lo que acompaña siguen complaciendo a los que te prueban…

Fotografías: ceviche y chichamorá.

LaTravesía Cumple un Año

•July 27, 2008 • Leave a Comment

¨Un viajero, en el estricto sentido de la palabra, tendrá maneras de nómada -que no de visitante- y una implacable sed de sentir la cultura local abrazo y hogar, rozando, a ser posible, su entendimiento¨.

Así echaba a andar LaTravesía el 27 de julio de 2007, exactamente hace un año. El aniversario pilla a la autora (por despropósito y sin determinación) exactamente en la misma ciudad, el mismo escritorio, la misma luz y las mismas teclas que vieron el nacimiento del aún dibujado con ilusión ¨un gran proyecto¨. Más saltos de mapa y menos líneas de las siempre planeadas han ido estructurando LaTravesía como un proyecto personal y profesional que, aun identificándose con esa frase de apertura del blog, siempre está en constante reconstrucción. ¡Gracias a los que por casualidad o premeditación paráis por LaTravesía encontrando información útil u os vais dejando un comentario!

Con motivo del primer aniversario, echo la vista atrás para ofrecer enlaces a algunos de los mejores posts estos últimos 12 meses…

Los posts que más gustan a los lectores:
- El Madrid Vienés y el juego de jardines escondidos (Madrid)
- New York a salto de ipod (New York)
- Extravía tus sentidos en México (México)
- Los secretos de la pirámide de la muerte (México)
- Cuando el ensayo es mejor (Irlanda)

Los posts que más gustan a la autora:
- A lomos del desierto de Lawrence (Jordania)
- Un edén en forma de isla (Sicilia)
- Kala Kathoumena (Chipre)
- El sueño americano (USA)
- El escándalo de Lonely Planet (USA)

De Camping en Florida: Los Mejores Asentamientos de Tienda

•July 17, 2008 • Leave a Comment

1. Garden Key Camping, Dry Tortugas National Park

Seguramente hayas oído hablar de este parque nacional, un archipiélago de 7 islas a 69 millas de Key West. Seguramente también pensaste que no podrías permitirte una excursión a esta belleza de paraje aislado, al que sólo se puede acceder en barco o avión. Pues bien, consigue el transporte que el alojamiento te sacará de pobre: pagarás sólo 3 dólares por persona y noche. Hay únicamente 13 asentamientos de tienda disponibles, así que llama cuanto antes para hacer tu reserva. Hay baños en el camping pero has de traer su propia agua potable. Si no tienes tiendas de campaña o te apetece una excursión en kayak, Dry Tortugas Kayak Outfitters te alquilan lo que te falte (305-296-3009)
Precio: $3 por persona
Localización: Archipiélago de Dry Tortugas
Info: 305-242-7700


2.
Urban Trails Kayak Rental Camping, Miami

Encontrar alojamiento barato en Miami es casi misión imposible: CASI. No te creerás que este camping en pleno norte de Miami Beach es gratis, pues no muchos se saben este raro hallazgo. Puedes acampar sin pagar ni un dólar en esta línea de terreno entre islitas, con una peculiaridad más que interesante: sólo podrás acceder a tu tienda a nado o en canoa. Urban Trails Kayak renta kayaks por la noche y te guía en ellas a tu terreno si necesitas ayuda.
Precio: Gratis
Localización: 3400 NE 163rd St, Haulover
Info:
305-947-1302

3. Periwinkle Park & Campground, Sanibel Island
Esta es desde luego la opción más económica de alojamiento en la cara isla de Sanibel, a la que se puede acceder en ferry desde Ft. Myers. Está a sólo un paseo de 10 minutos de la playa y tiene espacio para 80 tiendas o caravanas. También conviene reservar con tiempo, suele estar lleno con meses de antelación, especialmente para la temporada de invierno. Tiene hasta internet wireless.
Precio: $35
Localización: 1119 Periwinkle Way, Sanibel
Info: 239-472-1433

4. Fort DeSoto Campground, St. Petersburg

Este camping es excepcional y ofrece más de 235 lugares de acampada a la sombra para tiendas y caravanas ¡a pie de agua! Las instalaciones ofrecen enchufes eléctricos, agua corriente, baños modernos, grills, barbacoas y lavadoras. Reserva con antelación pues muchos ya se saben el truco y no suele quedar hueco ni para las hormigas…
Precio: 33.60 por tienda y noche
Localización: 3500 Pinellas Bayway S.
Info: 727-582-2267

5. Cayo Costa Island Camping, Cayo Costa
Isla también de acceso por barco o avión privado, Cayo Costa está situada al norte de la isla de Captiva y al este de la de Pine, cerca de Fort Myers. Este camping, también muy barato, ofrece unas vistas maravillosas y un sinfín de actividades en el parque estatal. Hay numerosos delfines en el área, playas de arena blanca y posibilidad de practicar diversos deportes. Reserva con antelación y trae tu propia comida. No hay agua caliente ni electricidad: ¡camping al más puro estilo tradicional!
Precio: $18, cabinas de 4 personas $30
Localización: Parque estatal de Cayo Costa
Info: 941-964-0375, 800-326-3521

6. Myakka River State Park Camping, Sarasota
En el exótico y lleno de caimanes parque estatal Myakka River, cerca de Sarasota, se encuentra este camping para los que deciden pasar en el parque más de un día, observando fauna y flora. Caben 76 tiendas y caravanas y también hay 4 cabinas disponibles con cocinas completas, toallas y sábanas.
Precio: $22 por tienda y noche
Localización: 13207 State Rd 72
Info: 941-361-6511

7. Hillsborough River State Park Camping, Tampa
¿Dispuesto a acampar y montar en canoa durante unos días? Este camping está totalmente equipado (mesas y facilidades para picnic, piscina, barbacoas…) y te da fácil acceso a todas las amenidades del parque.
Precio: $23 por tienda, incluyendo el uso de la piscina
Localización: 15402 N US 301
Info: 813-987-6771

8. Scrub Oak Camping, Koreshan State Park, Estero
Más que merecida parada si estás recorriendo en canoa el río Estero. Tiene capacidad para 60 tiendas y también ofrece servicio completo de picnic, lavadora, duchas calientes y barbacoas.
Precio: $24
Localización: Koreshan State Park, US41 & Corkscrew Road, Estero
Info:
239-992-0311, 800-326-3521

9. Camping en Wekiwa Springs State Park, Orlando
Si quieres pasar tus vacaciones por la zona de Orlando, éste es desde luego un trocito auténtico de Florida. Este parque estatal poco tiene que ver con los parques de diversiones que tan mundialmente famosa han hecho a la ciudad. Puede montar a caballo, hacer senderismo por interminables rutas o recorrer las aguas en kayak. El centro de atención del parque estatal, el manantial Wekiwa, se mantiene a 72 grados Fahrenheit todo el año y es un buen lugar donde practicar snorkel. El camping es súper barato.
Precio: $4 sin enchufes eléctricos, $10 con ellos
Localización: 1800 Wekiwa Circle
Info: 407-884-2006

10. Venice Campground, Venice
Este camping alberga hasta 104 caravanas y 28 tiendas a la sombra, además de tener 3 cabinas para los tienda-fóbicos.
Precio: $35-$48
Localización: 4085 E Venice Avenue
Info: 941-488-0850

Fotografiados: Dry Tortugas National Park visto desde el aire y Fort DeSoto Campground

¿Cómo se dice…? ¡En tu iPod!

•July 11, 2008 • Leave a Comment

Comúnmente denominadas ¨guías de conversación¨o ¨phrasebooks¨: hasta ahora un concepto editorial sujeto a papel y letras impresas que permitía al viajero aprender las palabras y frases más básicas y necesarias en ese cualquier otro país con cualquier otro habla. Algunas de las guías de conversación más comercializadas son las de Berlitz, Lonely Planet, Espasa (en la foto) o Collins.

Afortunadamente dicho concepto está de reforma, renovación y evolución, pues siendo los idiomas materias que mal se aprenden de un libro… Bienvenidas sean las guías de conversación audio! Collins, pionera en el empeño, nos las trae para iPod (eso sí, sólo versiones Classic y Nano), volcadas en audio desde sus diccionarios Collins Gem. Cada uno de los iPod phraseboks, disponibles en español, francés, alemán, italiano, portugués, chino mandarín y polaco, contiene 500 frases.

¿Lo mejor? El precio, 10 dólares o 6.4 euros al cambio, y la gran ventaja de que no tienes que imaginarte la pronunciación correcta de las palabras ya que las puedes escuchar e imitar una y otra vez con tu iPod en el bolsillo. En balance, esta noticia supone una comodidad nada despreciable y un pasito más en el ser -en la medida de lo posible- respetuoso con las culturas locales.

Vacaciones a Tiro de 1 Tanque de Gasolina desde Tampa/Naples, FL: Boicot a la Crisis Económica

•July 6, 2008 • Leave a Comment

Con los precios de la gasolina (y la inevitable necesidad de ella) en alza y estando en tiempos de crisis económica en Estados Unidos, mucha gente está optando por quitarse las vacaciones este año. Honestamente, eso en Florida es imperdonable y no tiene excusa, habiendo tantos parajes y lugares bellos al alcance de lo que le cuesta un tanque de gasolina que gasta un par de días en ir al trabajo. He aquí algunos ejemplos de excursiones con base en la Bahía de Tampa.

1. Adéntrese en las no tan conocidas pero muy galardonadas islas de Honeymoon y Caladesi, cerquita de Tampa. Sabía que Honeymoon era una isla desierta en los años 40 que la revista Life empezó a utilizar como premio para parejas recién casadas? De ahí su nombre…y una belleza que no miente. Acceda a esta isla en coche ($5), explore, y desde ella tome un ferry ($9) a Caladesi, isla con impresionantes playas y rutas naturales.

2. Atrévase a conocer Myakka River State Park, cerca de Sarasota, el parque estatal más grande de Florida (acceso $5 por coche). Tiene una reserva natural y una vida animal sorprendente. Ofrece grandes paseos, oportunidades de ver numerosas especies de pájaros, caimanes, montar en canoa, en airboat (un barco poco ecológico que hace mucho ruido) y hacer camping.

3. Diríjase a JN ‘Ding’ Darling National Wildife Refuge, en Sanibel (acceso $5 por coche) y disfrute de las excursiones en canoa más tranquilas y agradables en kilómetros a la redonda. Este refugio tiene 6.300 acres y ofrece impresionantes oportunidades de ver vida salvaje.

4. Recorra las islas de Sanibel & Captiva, las barreras más sureñas del Golfo, y disfrute de unas agradables jornadas recogiendo las conchas más bellas y variadas. Para hacer el viaje más económico, ya que el alojamiento es caro en las islas, puede hacer noche en Fort Myers, desde donde se accede a las islas por ferry.

5. No se pierda el Corkscrew Swamp Sanctuary, por la zona de Naples, ya que esta propiedad de National Audubon Society consiste en 11.000 acres de bosque subtropical de cipreses de los pantanos, el bosque subtropical de este tipo más grande del mundo. La admisión es $10 por adulto.

6. Haga un poco de turismo de ciudad explorando St. Petersburg, una ciudad maravillosa y multi-facética. Ofrece buenos paseos alrededor de su embarcadero (importante centro comercial y de ocio, con buenos atardeceres), buenas opciones gastronómicas y muy buenos museos. No se puede perder la muestra de surrealismo en Florida del Museo de Salvador Dalí ($14).

7. Archisabido pero no por ello menos socorrido: diviértase como un enano en los parques de Orlando, de renombrada fama mundial: Disneyworld (Magic Kingdom, Epcot, Animal Kingdom, Disney’s Holliwood), Universal, Islands of Adventure, Sea World. Si es fanático de los parques no se pierda tampoco Busch Gardens en Tampa.

8. Haga una ruta de playas de la bahía que quitan el hipo (de norte a sur): St Pete Beach, Madeira, Fort de Soto (que además es un parque natural), Anna Maria, Coquina, Lido, Siesta, Venice…