Narradores en Clave de Inshallah

Marruecos a través de sus madrasas, babuchas, bolígrafos y observadores

Artículo publicado en La Guía Magazine, Edición Abril 2009

Si Inshallah pudiera hablar contaría del extraño silencio del que disfrutan los marrakech-mama-y-ninho1guardianes de las madrasas, y de cómo el mejor té de menta del mundo se sirve en un país que tiene abundancia de observadores forzosos. Contaría también de los feudos y los olores de las curtiderías, de la carencia de bolígrafos, de la picaresca como forma de supervivencia y de la infinitud del color naranja y del desierto.

Inshallah es una de las palabras más usadas en Marruecos: un credo urbano y un poderoso modo de entender la vida. Suele traducirse como ¨Si Alá quiere¨, ¨quizᨠo ¨ojalá¨; y está en boca de todos. Inshallah viaja de estrato social a estrato social por medinas medievales, kasbahs o fortalezas, cadenas montañosas y villes nouvelles, el concepto de suburbios modernos implantado por los franceses. Inshallah se cuela entre los huecos de las miles de babuchas que cuelgan en los zocos, aparece entre los escombros de los insalubres suburbios de Marrakech e incluso en los platós del ¨Hollywood de África¨, como llaman a Ouarzazate. Inshallah es leyenda hablada y deja poco por escrito: hay en Al-Maghrib una ocurrente obsesión y fruición por los bolígrafos.

white-fez
Se aceptan como regalo, se solicitan activamente y hasta se utilizan como medio complementario de pago. ¨Puedes darme algún bolígrafo como propina¨, afirma en tono natural Rachid, un guía espontáneo de 14 años que falta a la escuela para enseñar los callejones de Fez, ciudad que conoce como la palma de su mano. El angosto recorrido desde Bab Boujeloud a la escuela coránica Bou Inania, una de las maravillas arquitectónicas de Fez, presenta nuevas oportunidades para lamentar el olvido del estuche, a la vez que trae otra sobrecogedora revelación: Marruecos es tierra de pasivos observadores. Se sientan tanto en aislados soportales como en plazas bulliciosas observando atentamente el flujo de gente. Permanecen sentados e inmutos horas interminables.

Efectivamente, el tiempo pasa despacio en Al-Maghrib, donde la sociedad vive en carne y hueso una tasa de desempleo superior al 20%. Los continuos recortes en el gasto público y las privatizaciones llevadas a cabo por el monarca Mohamed VI, quien lleva a cargo del país desde 1999, han contribuido a que la economía crezca pero a cambio han desbocado el paro. El rey, uno de los líderes más seculares del mundo árabe, tiene fama de progresista en comparación a su padre Hassan II, a quien se conoce por construcarretilla-y-viejo-en-azul1ir a su nombre una de las mezquitas más grandes del mundo, la de Casablanca. Mohamed se casó con una ingeniera y ha demostrado una vocación innovadora en asuntos sociales, otorgando muchos más derechos a las mujeres con la modificación de la Ley de Familia.

No obstante, a pesar de las políticas económicas y sociales, la pobreza rampa en el país fascinante y hospitalario a ojos del visitante. Hadim Merzak, un entrañable hombre de unos 60 años, trabaja en el restaurante Bouayad, en la vieja medina de Fez. Cordial y expresivo, una mañana me saluda cubriéndose la boca con un paño amarillo. El dinero con el que podría comprar analgésicos para aliviar el dolor de las muelas que acaban de sacarle es el equivalente a tres días de trabajo, y ya ha debido utilizar el equivalente a seis para pagar la extracción. Píldoras y conversaciones más tarde, amparados en la desocupación de ver a transeúntes pasar con dirección al souq, me cuenta que su padre espera moribundo en una habitación compartida y su mujer y sus hijos viven en otra ciudad para aliviar los costes. ¨Yo no puedo pedir dinero, tengo algo aquí dentro (el corazón) que no me deja. Tengo que seguir trabajando¨, dice. Los estudiantes no tienen perspectivas económicas mucho más brillantes, a pesar de que Fez es el centro cultural y espiritual del país.

hombres-circulo2Quizá en la seductora nación del Inshallah sea más rentable ser narrador o cuentacuentos, sobre todo cuando se cierne la noche en Djemaa el Fna, la plaza principal de Marrakech, y multitudes de hombres salen en sus túnicas, capuchas y vaqueros a reunirse en corros y escuchar las proezas del más habilidoso. Algún turista se amedrenta o se maravilla y deja generosas contribuciones. Junto a los encantadores de serpientes, los mendigos de bolígrafos y los guías espontáneos, los relatores marroquíes son oradores de una historia peculiar. Hablan de sus raíces bereberes, la invasión islámica, el yugo de la era de los imperios y las desigualdades socio-económicas presentes. Hablan también de cómo Marruecos es una tierra de extremos. Pero no sueñan con zarpar y dejarla, o no más que para poder volver algún día más ricos y prósperos a la vida de té de menta y fuertes vínculos de comunidad.

¿Serán los observadores de Al-Maghrib narradores de cambios estructurales capaces de abogar por más bolígrafos, más analgésicos y más comercio justo para las babuchas? Inshallah.

~ by travelandramble on April 1, 2009.

3 Responses to “Narradores en Clave de Inshallah”

  1. Hola! I am so very out of practice with my Spanish, I’m going to use English for now, lo siento! I received your message – I already have you on my blogroll. I love your blog, especially the photography – Marrakesh is one of my favorite places too! – I will return to Spain in June to write a book, and once I am in practice and speaking Spanish again, I’ll leave some comments! :)

  2. I have lived in the United Arab Emirates since 1998 and have a lot of Emirati friends, so I have a lot of experience with ‘Enshallah’ too! To me, it’s a little bit like ‘Manana’!

  3. Thanks for stopping by and leaving a message, Lara! Im so glad you like my photography!

    I think you’re right.’Enshallah’ has indeed a bit of that “manana” meaning. After all, rush is not in the “popular dictionary” of neither Middle Eastern nor Hispanic culture. Though I thought when I was in Morocco that it had more of a “destiny” or “unknown” touch.

    Where about in Spain are you going? You know Im from Spain, right? From Madrid. Let me know if you ever need local advice on the capital! (I absolutely love the south as well!)

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

 
%d bloggers like this: