¿Dónde está mi turismo?

•June 5, 2009 • 1 Comment

México vs. una plaga de males

Artículo publicado en La Guía Magazine, edición Junio 2009

Cae el día en las callejuelas que se esconden detrás de la Casa de la Corregidora, en Querétaro. Musico QueretaroLa tarde es tranquila y amarilla; los pasos de la gente vivarachos. Llegan de lejos las notas de un acordeón, mientras en la paletería de la esquina varias familias compran aguas de limón y de mango. En los rostros de los transeúntes de ésta, una de las ciudades tradicionalmente más seguras de México, se ven sonrisas largas y llenas de vida.

…O se veían. Algunos dicen que en los últimos meses las sonrisas de esta escena mexicana se han acortado, han encogido como rajas de lima recién exprimidas. No hay fotografías que lo prueben, ya que todas las sonrisas en tropel han tenido que esconderse detrás de mascarillas azules o profundos gestos de aplomo causados por las bofetadas del narcotráfico. Los constantes azotes a Mexico no han seguido ningún patrón de justicia.

Narcoviolencia y gripe
Sin duda la influenza porcina ha llegado en el peor momento y cuando México menos lo necesitaba. Ya estaba en el carril rápido a la degradación a ojos internacionales tras los escándalos de la guerra del narco. La gripe A (H1N1) ha mandado de vuelta a casa a los pocos turistas que quedaban en tierra; con ellos se han ido no sólo una importante fuente de ingresos nacionales, sino también millares de voces que podrían contar de las maravillas del país de las tardes amarillas. Las mascarillas, la alarma sanitaria, los escándalos del narcotráfico y la inmigración siempre temida por el norte han hecho a México protagonista de titulares en Pavo realdiarios de todo el mundo.

Y la imagen que han mostrado no ha podido ser más desoladora: ciudadanos asustados y dubitativos sobre las acciones de su gobierno, Calderón pidiendo a todas las familias mexicanas que se recluyan en sus casas, turistas en Mazatlán, Cancún, Ciudad de México y Chiapas siendo evacuados fuera del país a velocidad de correcaminos, un niño de cinco años de La Gloria siendo fotografiado hasta el límite de la indecencia por los mismos medios internacionales que le han colgado sobre los hombros la chaqueta de la culpa… Negocios cerrados a cal y canto, niños sin escuela, empresarios sin beneficios, fronteras egoístas…La respiración intranquila, la incertidumbre intoxicante.

Sensacionalismo e intransigencia
En este desasosiego ciudadano y esta constante sospecha -¨¿no estarán exagerando?¨, se preguntaban muchos-, la televisión y los rotativos han tenido mucho que ver. La cobertura mediática, tanto nacional como Playa de la Condesainternacional, ha sido sensacionalista. ¨Es cierto que los medios fueron útiles para no provocar pánico ni incitar a la desobediencia. Pero al paso de los días, la imposibilidad de tratar la nada se hizo evidente en la reiteración informativa, la multiplicación de las historias victimistas¨, declara Gabriela Warkentin, Directora del Departamento de Comunicación de la Universidad Iberoamericana en Ciudad de México.

El cierre de fronteras tampoco ha ayudado. No sólo otros países latinoamericanos como Cuba, Perú o Argentina ordenaron que ninguno de sus aviones efectuara parada en el Distrito Federal, o no permitieron que ningún vuelo mexicano tocara sus territorios, sino que Estados Unidos y Europa han sacado a relucir su lado más aislacionista con excusa de la influenza. La xenofobia anti-mexicana y anti-hispana en Estados Unidos se manifiesta en enunciados anti-inmigración si cabe más agudos. Como dice Pablo Ordaz en el artículo El virus mata el sueño de México, publicado en El País, ¨ahora ya podrán utilizar el virus como combustible de su intolerancia¨.

Turismo perdido
En este contexto de mala fortuna, el gobierno de Estados Unidos ¨recomendó¨ de un modo políticamente correcto que sus ciudadanos evitasen a toda costa los viajes ¨no esenciales¨a Mexico. La referencia al término viaje ¨no esencial¨ es salida fácil y concepto subjetivo, tal como argumenta Eric Winer en World Hum.
Monterrey
De cualquier modo, convencer al turismo internacional de que Yucatán, Oaxaca o Jalisco son seguros va a llevar tiempo, dinero y esfuerzo. La sombra del virus y las historias espeluznantes de los decapitados de Ciudad Juárez van a jugar en contra de México ahora más que nunca; ahora cuando el mundo entero ha estado asomándose por un agujerito a sus trapos sucios y a los trapos sucios que otros le han metido en la lavadora que ciudadanos y gobernadores llevan meses intentando llenar con ahínco de reforma. Las primeras remesas de ropa por ahora han salido teñidas; el agua turbia.

Pero nuevas iniciativas están en camino, como un plan que Calderón está poniendo en marcha de reactivación económica con importantes incentivos fiscales y estímulos al turismo. Entre dichos estímulos, el Presidente planea reducir temporalmente los impuestos a los cruceros, así como promocionar la imagen de México en el extranjero.

Dicen que después del temporal llega la calma. Devolvámosle a México su turismo y su dignidad. Que vuelvan a contarnos de las tardes amarillas…

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El Tacón de una Bota Agrietada: Puglia

•May 4, 2009 • 2 Comments

Artículo publicado en La Guía Magazine, edición Mayo 2009

Ahora que Italia se resquebraja tras el terremoto que sacudió recientemente la región de  Abruzzo, es el momento de prestar atención a ¨la bota¨: un calzado políticamente cojo e inestable, b1. Barco Gallipoliello hasta decir basta, caprichoso. A pesar de los estragos de Berlusconi, el reciente desastre natural y la mafia, Italia sigue siendo uno de los países mas atractivos del mundo. Es la cuna del arte, la pierna del Mediterráneo, la madre de la tendencia slow food y la fábrica de la  buona vita.

Es en todos estos avatares, y en el idilio de los retratos de las grandes -Roma, Florencia y Venecia-,  que el tacón de Italia normalmente pasa desapercibido. En el sur colgando entre los mares Jónico y Adriático, la región de Puglia es el motor económico sin el cual la bota no podría pisar fuerte. De Puglia vienen la mayor parte del pescado de Italia, el 80% de la pasta de Europa y más aceite de oliva que el que producen el resto de las regiones del país juntas. Algunos argumentan testarudos que es el mejor del mundo. ¨Yo soy muy de mi tierra, pero te digo sin lugar a duda que este aceite es mucho mejor que el de España y el de Grecia¨, dice Luca, un banquero de 29 años que trabaja en Banca Popolare Pugliese en Tricase.5. Taranto Procesion

Como él, muchos otros locales fardan de cómo sin Puglia Italia se moriría de hambre. Los taralli –colines locales-, las aceitunas, los tomates, la mozzarella, el brócoli, los higos, los mejillones, las focaccie…todos vienen de aquí y delatan a una comarca productiva a la vieja usanza.

Pero también, como afirma Luca, Puglia es de las regiones que mejor está llevando la crisis bancaria. ¨Mientras los bancos nacionales se hunden y piden ayuda al gobierno, los bancos regionales como el de Puglia no hacen inversiones de riesgo y siguen en pie. Eso nos ha salvado a algunos el trabajo¨, afirma convencido de que la crisis afecta más al norte. O simplemente, a lo mejor es que el sur nunca vivió el boom económico, como Lombardía o el Veneto, y regiones como Puglia no han visto mucho cambio en sus estilos de vida tradicionales.

¿La nueva Toscana?2. Calle Gallipoli
Han empezado a promoverla como el trozo sin explotar de Italia del que la industria turística se olvidó. Pero la atención internacional, que ha apodado al tacón ¨la nueva Toscana¨,  aún es incipiente. Salvo en verano cuando milaneses y romanos convierten sus 800 kilómetros de costa en una constante fiesta, la región vive en un letargo casi absoluto.

Aquí no hay cipreses ni colinas, ni Sienas ni Florencias. En la que poco tiene que ver con Toscana hay planicies, granjas blancas, cierto espíritu griego y pueblos de casas viejas comiéndose el mar. Hay también basílicas barrocas, decadencia con encanto, Baris, Lecces y Tarantos, como se llaman algunas de sus ciudades.

El fenómeno trulli
En el valle de Itria, al suroeste de Muela de Bari, llaman hogar a unas casetas excéntricas. Son los trulli, casas cónica8. Costa Otrantos de piedra caliza con pináculos en la cabeza. Se encuentran en ciudades de nombre pintoresco como Alberobello, Locorotondo o Cisternino, aunque las de Alberobello –más de 1.500- han sido declaradas patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

No se sabe a ciencia cierta cuándo empezaron a construirse, o para qué, pero sirven para mantener frescos a los habitantes poco amigos del intempestivo sol del verano. Hay en este valle hoteles trulli, trattorias trulli, carnicerías trulli e incluso agencias de viajes que importan ingleses y norteños para llenar tanto trulli y hacer negocio.

Inmóvil y cortada con cincel
El sol se cae detrás de los barcos en el inmuto pero vivaz puerto de Gallipoli, en la costa oeste del tacón, donde las gaviotas se disputan rabiosas los restos de pescado.3. Lecce con Gaviotas

El sur, y especialmente Puglia, vive en la eterna personificación de que aquí nada cambia. Llegan nuevas remesas de aceitunas y nuevos veranos de litoral embotellado de gente. Se van los cuerpos bronceados y las cosechas dejando de nuevo pueblos fantasma. Los aires de capa caída y el hechizo de provincia juegan a favor de una región que históricamente sólo ha sido punto de paso.

Ahora que la bota entre terremotos y tormentas políticas amenaza con necesitar reparaciones de zapatero habilidoso, un tacón resistente puede ayudar a Italia a seguir caminando.  No es made in Gucci pero sí es más italiano de lo que muchos piensan.

Narradores en Clave de Inshallah

•April 1, 2009 • 3 Comments

Marruecos a través de sus madrasas, babuchas, bolígrafos y observadores

Artículo publicado en La Guía Magazine, Edición Abril 2009

Si Inshallah pudiera hablar contaría del extraño silencio del que disfrutan los marrakech-mama-y-ninho1guardianes de las madrasas, y de cómo el mejor té de menta del mundo se sirve en un país que tiene abundancia de observadores forzosos. Contaría también de los feudos y los olores de las curtiderías, de la carencia de bolígrafos, de la picaresca como forma de supervivencia y de la infinitud del color naranja y del desierto.

Inshallah es una de las palabras más usadas en Marruecos: un credo urbano y un poderoso modo de entender la vida. Suele traducirse como ¨Si Alá quiere¨, ¨quizᨠo ¨ojalá¨; y está en boca de todos. Inshallah viaja de estrato social a estrato social por medinas medievales, kasbahs o fortalezas, cadenas montañosas y villes nouvelles, el concepto de suburbios modernos implantado por los franceses. Inshallah se cuela entre los huecos de las miles de babuchas que cuelgan en los zocos, aparece entre los escombros de los insalubres suburbios de Marrakech e incluso en los platós del ¨Hollywood de África¨, como llaman a Ouarzazate. Inshallah es leyenda hablada y deja poco por escrito: hay en Al-Maghrib una ocurrente obsesión y fruición por los bolígrafos.

white-fez
Se aceptan como regalo, se solicitan activamente y hasta se utilizan como medio complementario de pago. ¨Puedes darme algún bolígrafo como propina¨, afirma en tono natural Rachid, un guía espontáneo de 14 años que falta a la escuela para enseñar los callejones de Fez, ciudad que conoce como la palma de su mano. El angosto recorrido desde Bab Boujeloud a la escuela coránica Bou Inania, una de las maravillas arquitectónicas de Fez, presenta nuevas oportunidades para lamentar el olvido del estuche, a la vez que trae otra sobrecogedora revelación: Marruecos es tierra de pasivos observadores. Se sientan tanto en aislados soportales como en plazas bulliciosas observando atentamente el flujo de gente. Permanecen sentados e inmutos horas interminables.

Efectivamente, el tiempo pasa despacio en Al-Maghrib, donde la sociedad vive en carne y hueso una tasa de desempleo superior al 20%. Los continuos recortes en el gasto público y las privatizaciones llevadas a cabo por el monarca Mohamed VI, quien lleva a cargo del país desde 1999, han contribuido a que la economía crezca pero a cambio han desbocado el paro. El rey, uno de los líderes más seculares del mundo árabe, tiene fama de progresista en comparación a su padre Hassan II, a quien se conoce por construcarretilla-y-viejo-en-azul1ir a su nombre una de las mezquitas más grandes del mundo, la de Casablanca. Mohamed se casó con una ingeniera y ha demostrado una vocación innovadora en asuntos sociales, otorgando muchos más derechos a las mujeres con la modificación de la Ley de Familia.

No obstante, a pesar de las políticas económicas y sociales, la pobreza rampa en el país fascinante y hospitalario a ojos del visitante. Hadim Merzak, un entrañable hombre de unos 60 años, trabaja en el restaurante Bouayad, en la vieja medina de Fez. Cordial y expresivo, una mañana me saluda cubriéndose la boca con un paño amarillo. El dinero con el que podría comprar analgésicos para aliviar el dolor de las muelas que acaban de sacarle es el equivalente a tres días de trabajo, y ya ha debido utilizar el equivalente a seis para pagar la extracción. Píldoras y conversaciones más tarde, amparados en la desocupación de ver a transeúntes pasar con dirección al souq, me cuenta que su padre espera moribundo en una habitación compartida y su mujer y sus hijos viven en otra ciudad para aliviar los costes. ¨Yo no puedo pedir dinero, tengo algo aquí dentro (el corazón) que no me deja. Tengo que seguir trabajando¨, dice. Los estudiantes no tienen perspectivas económicas mucho más brillantes, a pesar de que Fez es el centro cultural y espiritual del país.

hombres-circulo2Quizá en la seductora nación del Inshallah sea más rentable ser narrador o cuentacuentos, sobre todo cuando se cierne la noche en Djemaa el Fna, la plaza principal de Marrakech, y multitudes de hombres salen en sus túnicas, capuchas y vaqueros a reunirse en corros y escuchar las proezas del más habilidoso. Algún turista se amedrenta o se maravilla y deja generosas contribuciones. Junto a los encantadores de serpientes, los mendigos de bolígrafos y los guías espontáneos, los relatores marroquíes son oradores de una historia peculiar. Hablan de sus raíces bereberes, la invasión islámica, el yugo de la era de los imperios y las desigualdades socio-económicas presentes. Hablan también de cómo Marruecos es una tierra de extremos. Pero no sueñan con zarpar y dejarla, o no más que para poder volver algún día más ricos y prósperos a la vida de té de menta y fuertes vínculos de comunidad.

¿Serán los observadores de Al-Maghrib narradores de cambios estructurales capaces de abogar por más bolígrafos, más analgésicos y más comercio justo para las babuchas? Inshallah.

De Manglares y Caimanes

•March 3, 2009 • Leave a Comment

Everglades: el mar de hierba al sur de la Florida

Artículo publicado en La Guía del Golfo, Edición Marzo 2009

Si los parques temáticos son el cabello de la Florida –ondeando al viento, el reclamo más llamativo – y los cayos gaviota-y-manglaresla silueta de su garbosa figura, Everglades sin lugar a duda es el pulmón del estado. Florida respira gracias a todo lo que se extiende al sur del interminable y monótono Alligator Alley, ruta en la que muchos se adormecen al volante escuchando country.

Pero aunque su recorrido sea soporífero, el nombre de la carretera interestatal Alligator Alley delata a los amigos de espinazo verde que campan a sus anchas por el Parque Nacional de los Everglades. ¨Caimanes!¨ -señala un dedo índice. ¨Cocodrilos!¨ -apunta otro. Increíble pero cierto, Everglades es el único enclave del mundo donde cohabitan caimanes, habitantes de agua dulce, y cocodrilos, residentes de agua salada. Y junto a ellos muchos otros miles de especies vuelan, flotan o nadan en este gigante humedal.

El agua es el eje de esta compleja máquina natural, el ecosistema subtropical más grande de Estados Unidos. Everglades es así una vasta, ancha y lentístima corriente de agua que se extiende por más de 160 kilómetros, desde el lago Okeechobee cerca de Orlando hasta la punta más meridional del estado. Es un conjunto de ecosistemas interdependientes que abarcan hábitats tan distintos como pantanos de cipreses, bosques de manglares, praderas de pasto serrucho e islotes secos donde viven especies que no podrían sobrevivir en esta jungla de líquido, como la pantera de Florida y el venado. landscape-i

Memorias de un pantano
Los Everglades han cambiado dramáticamente a través de la historia. Originariamente eran mucho más extensos que hoy en día y abarcaban tres millones de acres. Los primeros habitantes de la punta sur de Florida, que llegaron a principios del siglo XX, drenaron gran parte del humedal construyendo viviendas y sembrando cosechas. Crearon también un sistema de canales para administrar el agua a las poblaciones y evitar las frecuentes inundaciones. Para cuando llegaron las primeras percepciones públicas sobre la importancia de preservar los microorganismos, flora y fauna de la zona, los Everglades ya habían empezado a menguar a pasos céleres.

Con afán de proteger los ecosistemas todavía intactos pero sin la intención de buscarse problemas con los pobladores, el gobierno decidió dividir los terrenos hasta ahora conocidos como Everglades históricos. La región norte fue designada Área Agrícola de los Everglades (EEA), donde hoy se cultiva caña de azúcar. La región central se nombró área de conservación hídrica, con un sistema de canales, presas y diques. Y la región sur se estableció como Parque Nacional de los Everglades en 1947.


fauna-iBiodiversidad y ecoturismo
A bordo de uno de los barcos más lentos que recorren los senderos acuáticos del Parque, el hombre barbudo y bronceado de mediana edad detrás del timón indica a los visitantes que miren a su derecha. ¨Hey John! Good old mate…¨, le dice a uno de los delfines que galopan las olas que genera el bote.

Unos piragüistas, a no demasiada distancia, observan atentamente los movimientos de una cigüeña y un grupo de peces pardos. Los Everglades, a tan solo una hora y pico de Miami, son hogar para más de 350 especies de aves, 200 tipos de peces, 120 tipos de árboles y 1000 tipos de plantas. Y entre ellos se encuentran 15 especies en peligro de extinción, como el manatí, la pantera de Florida, el águila calva americana, el caimán americano, varias especies de tortugas y la palmera bucanero.

Las ramificaciones del pantano son navegables, ya sea en canoa, kayak o barco, aunque es fácil perderse entre los incontables manglares. Junto a trozos de conchas y maderos flotantes, éstos forman pequeñas islas densas donde nidifican aves. Las islas de los Everglades son un ser vivo más: nacen, crecen y se reproducen velozmente. Este procedimiento dio nombre al área de las 10.000 islas, un Refugio Nacional de Vida Silvestre slow-speed1que se despliega donde la ciénaga se confunde con el océano.

Ecosistema amenazado
La destrucción lleva desafiando al Parque decenas años, principalmente a causa de ciclones y actividades humanas perjudiciales para las especies. El hidrodeslizador o airboat es un medio de transporte local no sólo escandaloso, como todo lo descuidadamente turístico, sino también ¨comevidas¨.

Fuera del Parque en Alligator Alley, ver asfalto pasar puede parecer la escena más tranquila e insulsa que se desea para una escapada. Sin embargo, esta impresión es sólo una máscara: kilómetros al sur los Everglades son todavía una de las tierras salvajes sin domesticar de América. Salvo a algún que otro vivaracho delfín apodado John, la intrusiva presencia humana no le alegra el día a muchas especies. Preservar los Everglades es una tarea en manos de todos para que Florida pueda seguir tomando bocanadas de aire.

Jordania: ¿El grial o el beduino?

•February 2, 2009 • 1 Comment

Artículo publicado en La Guía del Golfo, edición febrero
Artículo citado en el blog Descubre Jordania


No hay tabernas, clubs de moda ni hoteles con carteles de neón. No hay tampoco mezquitas, iglesias, molinos ni restaurantes. Hay roca, mucha roca. Y excedente de boquiabiertos que la contemplan. beduino-guitarra2

Indiana Jones ya se quedó sin habla delante de Petra sabiendo que ésta escondía algún secreto interesante: un Santo Grial en Un Tesoro en una ciudad nabatea en una ficción de Hollywood. La peculiaridad más destacable es que el escenario de La Ultima Cruzada, excluyendo la copa sagrada, está vivo. Y el lugar donde se esconde se llama Jordania.

Nada más pisar territorio jordano, unos ojos negros a la sombra de una sonrisa enorme nos reciben desde las tripas de un taxi con un ¨Welcome to Jordan¨. Estamos en Amman. ¨Welcome to Jordan¨, recalca de nuevo un acento marcadamente árabe desde un puestecillo de pistachos. ¨Welcome to Jordan¨, ¨Welcome to Jordan¨, ¨Welcome to Jordan¨. Es ésta tan repetida bienvenida una frase pegada a un pueblo y el reflejo de una nación que no sólo vive del turismo, sino que es hospitalaria hasta donde la intrusión se libera de prejuicios.

amman-panorama¨Chicken? Cat? Pepper? Nut?¨ -mismo acento- ¨Welcome to Jordan!¨, exclaman diferentes tenderos. El centro de Amman es sin duda un circo interesante en el que quedar atrapado un viernes alrededor de las cuatro y media de la tarde, exactamente cuando la turba de fieles sale de la mezquita del rey Hussein para enzarzarse en histriónicas compras en los mercados callejeros. Los pollos, los perros, las sandalias de cuero y las ratas buscan entre todas las piernas un hueco por donde abrirse paso entre la multitud. A pesar de que ni los burkas, los montones de verduras o el frenetismo comercial están acostumbrados al extranjero por estos lares urbanos, no faltan las afables bienvenidas.

Ésta calurosa apertura quizá se debe a que no existe recelo que altere la estabilidad del país más pacífico del Medio Oriente, colindante con Irak, Arabia Saudí, el Mar Rojo, Israel y Siria. Y a que el turismo es vital para la economía de la monarquía: más de un 10% del producto interior bruto, e incrementando.

Un país variopinto
La capital de Jordania, Amman, es completamente diferente al resto del país: es un maremágnum urbano, agresivo y tremendamente árabe. Dejando atrás la gran ciudad esperan la Ruta de los Reyes en el desierto sirio y las ruinas romanas de Jerash. Horas después se asoman por la ventanilla del taxi alquilado las excéntricas propiedades flotantes del Mar Muerto, el punto más bajo del planeta. ¨Tened cuidado en el Mar Muerto¨, wadi-rum-desde-la-tiendaadvirtió sin más el enjuto dueño del hostal lleno de tinajas donde nos hospedábamos en Madaba. Las rocas de la orilla, que aspiran a ser cuchillos, hacen que la abundante concentración de sal duela y queme en las heridas.

¨Quítate las botas, yo te llevo, mi amigo y yo te llevamos¨, balbucea en un inglés fluído Azim refiriéndose a su burro de lomos grisáceos y mirada extenuada. Azim es un joven beduino de piel oscura que nació en Petra. En una cueva, según él cuenta; donde todas las beduinas daban a luz en los viejos tiempos. Como el resto de la comunidad beduina que habita en la ciudad nabatea, Azim ahora sólo duerme en las cuevas color bermejo algunas noches, por placer. El atardecer no se ve tan bonito desde Wadi Musa, donde el gobierno jordano les ha construído una pequeña ciudad de viviendas blancas para que no deterioren el enclave arqueológico. ¨Petra es mi casa, nunca me imaginaría en otro sitio. En la temporada baja cuando no hay casi turistas vamos de vacaciones a Egipto, y nos divertimos, pero sabiendo que al final del viaje siempre nos espera Petra¨, continua Azim.

Su primo, Muhib, que también fuma y aprendió inglés conversando con turistas americanos, nos cuenta que suben la montaña que separa El Tesoro de El Monasterio (dos de los principales monumentos de la ciudad mercado-ammanexcavada en piedra) aproximadamente cinco veces al día, llevando a visitantes en camello o en burro a cambio de algún que otro dinar y un rato de cháchara.

Sin embargo, los beduinos de Wadi Rum, a diferencia de los de Petra, ya casi no usan camellos, o al menos no más que para presumir de exotismo. Los rugidos de los jeeps destartalados han llegado al desierto: azafranado, despampanante, incluso marciano; en el que basaron más historias cinematográficas los guionistas de Lawrence de Arabia. ¨Nuestras familias se dedicaban al pastoreo¨, nos explica Mohammed Sabah Al-Zalabeh, cabecilla de Sunset Camp. Es un tipo moderno, un patriarca árabe que viste túnica y pañuelo jordano porque vende. Este líder beduino hoy dirige una pequeña empresa que lleva a grupos reducidos de turistas a acampar a las fauces del desierto, allí donde sólo hay dos tiendas de color verde militar al amparo del viento, una hoguera y varias melodías y bailes beduinos con los que matar la noche.

el-tesoro-de-la-ciudad-de-petra-al-atardecer
Y así como el amanecer llega en Wadi Rum sobrio, impoluto y temprano, la belleza del panorama submarino del Mar Rojo, en la punta sur de Jordania, también parece surreal y sacada de fábula. Comúnmente ubicado en Egipto –aunque también es frontera para Jordania, en Aqaba, una de las ciudades del sur-, el Mar Rojo es uno de los paraísos de buceo a escala mundial.

De cualquier modo y tal como dicen, todos los caminos llevan a Roma, o a alguna conclusión en su defecto. Si la oportunidad de escoger existiera, sería imposible elegir entre el grial o el beduino. Son ambos fotografías de un país dispar en paisaje pero uniforme en cordialidad. Y hay más variables que sumar en la ecuación. Arrecifes de coral a cinco pasos de la costa y aletas multicolor comparten territorio con tiburones del desierto –como también llaman a los beduinos de Wadi Rum-, excavaciones enigmáticas, ajetreos de metrópoli musulmana y Azims, Mohammeds y Muhibs.

Y lo sorprendente es que todos se llevan bien.

Un Balcón al Abismo

•January 1, 2009 • 1 Comment

Artículo publicado en La Guía del Golfo, edición Enero 2009

Al borde de los miradores uno se da cuenta de que los balcones no son, si cabe, tan diferentes de los primeros. Los miradores son invariablemente altos, quizá peligrosos, siempre dedicados al arte de la contemplación. Los balcones son semejantes. Cuelgan de las fachadas con el desparpajo del poder sobre el vecinoarbol-nevado: cuanto más alto mejor, más información. Con sus barandillas de hierro abrazando el ladrillo ofrecen cierta seguridad y afán de propiedad del paisaje.


Es aquí y ahora. Este es el momento justo para partir al oeste: pero sin llegar adonde comienza en la otra costa el clima templado. Existen dos poderosas razones para visitar el Gran Cañón de Arizona en invierno, por muy descabellada que parezca la ocurrencia. Una va de manos de la nieve; la otra de un balcón gigante de cristal en esta época solitario.

Se llama Skywalk y es un proyecto de ingeniería comercializado como ¨el puente de cristal¨: una de las pocas atracciones artificiales del Gran Cañón. Literalmente sobre el vacío, el puente-mirador fue fundado por David Jin con la intención de permitir a los visitantes observar el cañón como lo hacen las águilas. Lleva operativo desde 2007 y desde entonces, a pesar de los 30 dólares de entrada, ha recibido más de 200.000 visitantes.

Esta atalaya operada por la tribu local Hualapai se sitúa a 4.000 pies de altura sobre el río Colorado y resiste el peso de 71 aviones Boeing 747, vientos de más de cien millas y terremotos de magnitud 8.0. El suelo, de 5.5 centímetros de grosor, es transparente. La titánica herradura puede engullir en sus apoteósicas vistas hasta 120 personas, glotonería no satisfecha en invierno cuando no hay tantos forasteros.

skywalk-gcEste menudo detalle hace la aventura del Parque Patrimonio de la Humanidad infinitamente más interesante. Porque las multitudes le dan un descanso al cañón tan pronto como la temperatura desciende, hay menos empellones en sus sendas y menos paz que compartir. Desde 1919 cuando el Congreso de los Estados Unidos estableció el Gran Cañón como Parque Nacional en reconocimiento a su significado geológico, ecológico y cultural, ha sido en invierno cuando los rangers que vigilan el bienestar del parque han visto a más peregrinos sin aliento, y no solamente por el frío.


La apariencia del cañón es mucho más limpia y brillante en esta temporada, cuando tormentas de hielo dan paso con bastante rapidez a días claros. El estado de Arizona, al fin y al cabo y aunque en menor medida que Florida, tiene consideración popular de territorio soleado. Los servicios metereológicos nacionales pronostican sol tres de cada cuatro días. Y con el sol invernal viene el mejor juego de luces y sombras…


De 10 a.m. a 3 p.m., antes de que se cierna la noche, las rocas de la garganta rojiza reflejan una luz caprichosa a medida que se mueven las nubes y las umbrías. La crudeza del invierno promete los mejores amaneceres y atardeceres, aquellos a los que las fotografías no hacen justicia. El escurridizo relieve del cañón, capturado por la lente de la cámara y la mano del hombre, parece raso e inerte.
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Sin embargo, la vida del cañón sigue fuera de las instantáneas. La vegetación en lo profundo de la garganta respira debajo del espeso capote blanco, y los helicópteros, aunque con menor frecuencia, mantienen activas sus rutas turísticas. North Rim (el área alrededor del borde norte del parque) cierra de octubre a mayo, pero la mayoría de los servicios disponibles en South Rim continúan operativos. Éstos incluyen cuando el tiempo lo permite descensos de dos días en mula por el camino Bright Angel, desde Grand Canyon Village –el núcleo urbano donde muchos visitantes se hospedan- hasta Phantom Ranch. Una caminata popular es la que recorre el borde desde Pipe Creek Vista en Desert View Drive hasta Hermits Rest. El mirador sobre el cielo, Skywalk, no está próximo a los Rims y se ubica en una cuenca diferente dentro del cañón. Se puede acceder en vehículo todoterreno privado o en autobús.

Gracias a las propiedades geológicas de una de las maravillas naturales del mundo y a la creación humana de una estructura capaz de ofrecer una vista de pájaro, una excursión al Gran Cañón puede tener el mismo efecto que la sesión más potente de cine IMAX jamás inventada.

La ciencia ficción de los balcones no es de subestimar. Bufanda, belleza diáfana, adrenalina…¿Qué más?

Andalucía: Oro líquido y temple sureño

•December 1, 2008 • Leave a Comment

Artículo publicado en La Guía del Golfo, edición Diciembre

botijo4Un anciano está sentado tranquilo y en silencio a la sombra de un olivo en un campo lleno de ejemplares casi idénticos en línea. Otea el horizonte sin asombro a la vez que bebe de un botijo color hueso. Mientras se levanta del tronco adoptado como asiento, farfulla varias palabras relajando las eses. ¨Benditos Fondos FEDER…¨, le dice al muchachuelo que le acompaña de vuelta al pueblo. Hoy el pueblo tiene más fuentes de agua potable, más empleo, empresas locales fuertes y un trazado urbano mucho más funcional.

Una vez una de la regiones más pobres de España, Andalucía es hoy en día una combinación atractiva de campo modernizado y ciudades cosmopolitas. Los Fondos FEDER, una iniciativa europea destinada a reducir las diferencias en el desarrollo económico de las regiones europeas, han sido generosos con las ocho provincias de la comunidad autónoma sureña, que en la actualidad viven un proceso de prosperidad económica inimaginable hace un par de décadas.

El sol y los intemporales olivos han visto crecer de fornidas raíces musulmanas una región peculiar, cuya población es reflejo de una curiosa genealogía. Es una tierra de ciudades de jaraneros y amables andaluces que se mudan sin preocupación de una provincia a otra, de europeos que encuentran en el laxo empleo y el clima amable un estilo de vida que hacer propio, de anglosajones enamorados del sur por su carácter templado y su cultura, de gitanos, judíos, pueblo-blanco1cristianos y árabes en un emplazamiento de pura tradición islámica.


Es esta tierra y no otra la que nos dió a Picasso, Velázquez, Lorca y Alberti; la que nos hizo heredar los espectáculos de flamenco que con pasión y garbo hoy se pueden ver por todo el mundo. Es una cuna de fiesta que empieza a las intempestivas horas en las que la vida nocturna acaba en otros países, y de toreo en plazas pequeñas como la de Ronda, donde el público puede ver las gotas de sudor del torero y las convulsiones del toro sin sentirlo ficción.

¨Hoy tengo recién salidos de la barca boquerones, salmonetitos, chipirones, calamaritos, atún y chanquetes¨, anuncia Ginés, el propietario de Ginés y María, un chiringuito que sirve pescado fresco a pie de playa en un pueblito de moda en la costa de Málaga. Hace unos años era un chiringuito aislado en un retazo de playa solitario; hoy en día ya llega a sus puertas el bullicio del paseo marítimo y la construcción de chalets de veraneo. alhambra-atardecerEl litoral, si bien en aspectos diferentes al interior agrario, también ha vivido un desarrollo acelerado que ha dejado a los locales boquiabiertos y a las arenas mestizas de las costas del Sol y de la Luz repletas de blancos europeos del norte ávidos de sol. La culpa o la bendición se la lleva el turismo, uno de los motores de cambio y de riqueza de la zona, que no se queda en las playas sino que llega a La Alhambra, la mezquita de Córdoba, los inmaculados pueblos blancos de las serranías interiores y la dramática Semana Santa de Sevilla.

Esta última es una de las instantáneas culturales más vívidas del carácter de la región. Hordas de penitentes enmascarados de diferentes cofradías y hermandades llenan las calles de color, de pasión de Cristo y de lamento, retratando uno de los eventos religiosos más importantes del sur de España. En tan expresiva semana lo mismo se llora que se ríe, y las celebraciones nunca se ahogan antes de que la madrugá termine… Andalucía semana-santa-sevilla2es así desesperadamente católica y desenfadadamente laica.

El catolicismo intentó enterrar la presencia musulmana en el país, razón por la que por ejemplo la mezquita de Córdoba hoy es una catedral que celebra oficios religiosos cristianos. Pero los vestigios islámicos echaron anclas, permaneciendo en la región y reinventándose. El Islam vuelve a Andalucía de mano de los millares de musulmanes que regresan a su antigua tierra para quedarse y llamarla hogar, mientras los españoles y extranjeros vienen a Andalucía para aprender un poco más del Islam. Una de las mejores escuelas de la herencia musulmana en España, sin duda, es la Alhambra, joya de la ciudad de Granada.

Antigua fortaleza gigante, su Patio de los Leones y sus exquisitas muestras de arte islámico confieren a Granada una reputación internacional creciente. El panorama de la alcazaba y Sierra Npaisajec-con-olivos2evada que se puede observar desde cualquiera de las calles de la ciudad tiene cierto efecto embelesador que muchos han tratado de explicar. ¨Ir a Granada es enamorarse de un lugar insobornablemente hermoso¨, predica en el intento una revista de turismo local. A un lado, la ciudad hirviendo de mezcolanza y de vida; al otro, los olivos extendiéndose colinas y kilómetros hasta que ya no alcanza la vista.

Olivo: árbol oliáceo de seis a diez metros de altura de hojas persistentes y opuestas, tronco nudoso y retorcido,flores blancas y pequeñas y fruto llamado aceituna. De la aceituna se produce aceite; el mejor, el de oliva: reflejo del carácter de una región templada y la verdadera sangre de Andalucía.